La clave es el amor.
El crecimiento de una especie de bambú que se cultiva en Japón es así: en los primeros meses, después de poner la semilla, de abonarla y regarla constantemente, no se puede apreciar nada en cuanto a su crecimiento.
No sucede nada ni en el primer año, ni en el segundo, ni en el tercero. Es más, al parecer no pasa nada con la semilla en los primeros siete años. Lo más impresionante es que en el séptimo año, en un lapso de 6 semanas aproximadamente, la planta llega a crecer más de 30 metros. ¿No es esto asombroso? Ahora me pregunto ¿En realidad no estaba pasando "nada" con aquella semilla? ¿Le tomó 6 semanas para crecer? o ¿Siete meses y seis semanas? Esta última es la respuesta correcta. Durante los primeros siete años, la planta estaba alistando todo un sistema de raíces para poderse sostener, dado el crecimiento que alcanza durante las seis semanas restantes.
No sucede nada ni en el primer año, ni en el segundo, ni en el tercero. Es más, al parecer no pasa nada con la semilla en los primeros siete años. Lo más impresionante es que en el séptimo año, en un lapso de 6 semanas aproximadamente, la planta llega a crecer más de 30 metros. ¿No es esto asombroso? Ahora me pregunto ¿En realidad no estaba pasando "nada" con aquella semilla? ¿Le tomó 6 semanas para crecer? o ¿Siete meses y seis semanas? Esta última es la respuesta correcta. Durante los primeros siete años, la planta estaba alistando todo un sistema de raíces para poderse sostener, dado el crecimiento que alcanza durante las seis semanas restantes.
Te preguntarás ¿Qué tiene que ver esta historia con el tema de educar a los niños con amor? Pues te diré que en mi lectura de la Biblia, el día de ayer, esta cita bíblica tocó mi corazón:
"No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe" Gálatas 6:9-10
El niño es como la planta de bambú. Las labores de cuidados son como las enseñanzas que les damos. Los siete años en que el bambú está preparando sus raíces, son como el tiempo de mayor potencial de aprendizaje de los niños: valores, hábitos, rutinas, etc. Ahora bien, te preguntarás ¿Cómo encaja la cita bíblica en todo esto? Precisamente la voy a parafrasear de la siguiente manera:
No nos cansemos de educar a los niños con AMOR, que es el mayor "bien" que existe. Si los educamos con amor el cuál es paciente y bondadoso, cosecharemos porque el amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia. 1Corintios 13:4,7
Siempre que tengamos la oportunidad, eduquemos con amor a los niños que estén a nuestro alrededor, porque los niños son responsabilidad de TODOS NOSOTROS.
No nos cansemos de educar a los niños con AMOR, que es el mayor "bien" que existe. Si los educamos con amor el cuál es paciente y bondadoso, cosecharemos porque el amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia. 1Corintios 13:4,7
Siempre que tengamos la oportunidad, eduquemos con amor a los niños que estén a nuestro alrededor, porque los niños son responsabilidad de TODOS NOSOTROS.
- Educar con amor es repetir la misma lección con el mismo amor, todas las veces que sea necesario.
- Educar con amor es ser modelo que inspire a actuar correctamente.
- Educar con amor es inculcar rutinas, hábitos, valores.
- Educar con amor es poner límites.
- Educar con amor no es maltratar.
- Educar con amor es educar en DIOS, porque DIOS ES AMOR.
Te invito a comentar alguna frase importante que diga:
Educar con amor es...
Estoy segura que tendrás una muy especial!
Le doy gracias a Dios por este mensaje y es mi mayor anhelo que toque tu corazón para el cumplimiento de los propósitos de Dios en tu vida.
Un abrazo con el aroma del Señor Jesús!
DULCE LUZ


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